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Crea un hogar a prueba de bebés

enero 11, 2012 1 comentario

Crea un hogar a prueba de bebésLos accidentes domésticos son la segunda causa de mortalidad infantil en España, sólo después de los siniestros de tráfico. Sin embargo, la mayoría se pueden evitar si adoptas las sencillas medidas de seguridad para bebés que verás a continuación.

Escaleras: son una de las zonas más peligrosas del hogar para cualquier bebé, ya que desde que empieza a gatear existe el riesgo de que se caiga por ellas. Para evitarlo, instala barreras protectoras que le impidan acceder a las escaleras, así como barandillas y pasamanos en todos los tramos para que pueda sujetarse cuando empiece a caminar y deba bajar por ellas.

Puertas y ventanas: estos elementos entrañan un doble peligro. Por un lado, que el bebé acceda a la calle o a espacios que no son apropiados para él como la cocina. Por el otro, que se pille los dedos si se cierran accidentalmente. La mejor forma de prevenirlo es instalar bloqueadores y cierres de seguridad para que no pueda abrirlas. En las puertas por donde el bebé pasa a menudo, un sencillo salvadedos puede evitar muchos disgustos.

Armarios y cajones: al igual que las puertas y ventanas, los armarios y cajones pueden provocar lesiones al pillarse los dedos o si al abrirlos el bebé accede a artículos dañinos como medicamentos, productos de limpieza, etc. Evítalo protegiendo los muebles sensibles mediante cierres de seguridad.

En el baño: la hora del baño es un momento divertido, pero también entraña algunos riesgos. Mientras el bebé sea pequeño, asegúrate de usar una bañera adecuada a su edad y nunca le dejes solo en ella. Cuando crezca y pueda usar la bañera de los mayores, instala una alfombrilla antideslizante y protectores de grifo para evitar golpes durante el baño.

En la cama: otro accidente doméstico habitual en los bebés son las caídas de la cama o cuna mientras duermen. Para combatirlos, además de elegir una cuna que sea adecuada para su edad, instala barandillas para que no se caiga. Además, también evitan que  se “escape” y deambule por las noches.

Enchufes: ¿qué tendrán los agujeros de los enchufes eléctricos para que los bebés se sientan impelidos a introducir los deditos y todo tipo de objetos en ellos? El mejor remedio para evitar sustos (y un posible riesgo de electrocución) es colocar tapas de enchufe en los que queden a su alcance.

Al gatear: cuando empiezan a gatear o andar, las esquinas de los muebles se convierten en el peor enemigo de los bebés. Previene los chichones colocando protectores de esquinas en los salientes peligrosos, es más práctico que ir apartándolos a su paso. Otra opción es equipar a tu pequeño con un gorro protector que también le protegerá en caso de caerse al suelo.

¿Qué otras medidas de seguridad para bebés nos puedes recomendar?

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1 comentario

Mireya Vaqueriza abril 29, 2012 at 11:24 am

Me ha encantado el post, creo que este tipo de blogs son fundamentales. No podemos estar atentas a todo, y muchas veces cometemos errores tontos que nos pueden costar un disgusto. La mayoría de los accidentes de los niños se producen en el hogar y relacionados con el tráfico. Para completar vuestro post os dejo unos consejos basados en mi experiencia que espero también os sea de utilidad.

Según un estudio que he leído de la Fundación Mapfre dice que la mayoría de los accidentes de tráfico se producen cuando van en los coches (75%), pero un 7% de los accidentes mortales se producen cuando el niño monta en bicicleta y triciclos. Lo peor de todo es que el 40% de los niños fallecidos en un accidente de tráfico no usaban ningún sistema de protección, cinturón, silla o casco.

Yo le he comprado un triciclo que dicen que es uno de los más seguros del mundo el Smart Trike Recliner 4 en 1 http://smart-trike.com/products/smart-trike-recliner-2/. Lo primero que hay que hacer es comprobar la estabilidad del triciclo, que no vuelque cuando una única rueda cae desde el bordillo de la acera. Esto es vital y la mayoría de los triciclos no lo superan. Dependiendo de la edad el niños debe ir totalmente atado con un arnés en una silla protectora que le evite los posibles impactos, SOBRE TODO EN LA CABECITA. Cuando el niño es muy pequeño el asiento debe ser reclinable para que la cabecita no se le zarandeé.

Por último, cuando por fin dejes de guiarlo tú, el niño debe utilizar un casco (que se acostumbre desde pequeños, moto o bici = casco) y bebe hacerse en una explanada lejos del tráfico y sin escalones ni pendientes pronunciadas. Tenga la edad que tenga, llevar al niño sin el mango guía por la acera de las calles con tráfico es una salvajada. Ojo, aunque lo lleves con el mango guía, hay que tener mucho cuidado, igual que con las sillitas y los cochecitos, cuando se cruzan las calles, lo llevamos delante nuestro y lo sacamos entre dos coches aparcados para asomarnos (los conductores no los ven), sobre todo en las calles estrechas y con las motos que adelantan a los coches a toda velocidad por cualquier lado.

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