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¿Es malo dar el biberón?

enero 14, 2013 0 comentarios

¿Es malo dar el biberón?

Algunas madres se sienten culpables por no poder dar el pecho y tener que alimentar a sus bebés con el biberón. También se asocia a la obesidad, la caries y otros trastornos de salud. Pero… ¿realmente es tan perjudicial?

Aunque es cierto que los expertos recomiendan la lactancia materna como primera opción para criar a un bebé, el biberón está plenamente aceptado como una alternativa perfectamente válida. A efectos prácticos, la leche de fórmula alimenta igual que la leche materna; la única diferencia es que al dar el pecho también le transmites a tu bebé, además de los nutrientes, una serie de defensas naturales que no están presentes en las leches preparadas.

Por otro lado, suele decirse que los bebés que toman biberón “engordan” más que los que se alimentan del pecho materno. Esto no se debe a que la leche de fórmula sea menos saludable o tenga más grasas. La razón es que, cuando un bebé mama de su madre, regula por sí mismo la cantidad de alimento que toma; mientras que cuando le das el biberón, eres tú quien define la cantidad y normalmente intentas que se lo acabe todo. Además, en muchas marcas las cantidades recomendadas se indican bastante al alza.

Tampoco es cierto que el biberón fomente la aparición de caries. La caries la provocan los azúcares de los alimentos que quedan en la boca después de comer, ya sea leche materna o de fórmula. Por eso es importante cuidar la boca de los bebés desde que les empiezan a salir los primeros dientes, tal y como recomendamos en este artículo. No es verdad además que el biberón provoque que los dientes salgan mal colocados; en eso tienen mucha más “culpa” el abuso del chupete y otras costumbres como chuparse el dedo.

Una tercera “acusación” que se hace al biberón es que puede fomentar malos hábitos alimenticios. Por ejemplo, provocar que el bebé prefiera tomar un biberón a comer alimentos sólidos cuando empiezas a introducirlos en su dieta. Pero eso puede suceder igualmente en una lactancia materna prolongada. Para evitarlo, no caigas en la tentación de usar el biberón como sustituto “fácil” cuando el bebé no quiere comer o probar otros alimentos.

Por último, también se dice que algunos bebés se “enganchan” al biberón y luego les cuesta abandonarlo. De nuevo, es lo mismo que podría suceder si tu bebé pudiera llevarse la “teta” de su mamá a cualquier lado. La forma de prevenirlo es impedir que acceda al biberón fuera de las horas de las comidas y enseñarle a dejarlo cuando tenga edad adecuada como explica este artículo.

No olvides que hoy en día la mayoría de los bebés toman biberones desde que nacen o a partir de los pocos meses de vida, como complemento del pecho o porque sus madres no pueden seguir con la lactancia natural. De modo que tan malo no debe ser… ¡Sólo hay que seguir las precauciones más básicas!

¿Prefieres dar el pecho o el biberón?

Imagen: Guillaume Brialon en Flickr

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