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La alergia al polen en los bebés

mayo 6, 2013 0 comentarios

La alergia al polen en los bebés

Los expertos alertan: cada vez más niños y niñas desarrollan alergia al polen, y a edades más tempranas. En este artículo te explicamos en qué consiste este trastorno inmunológico, sus síntomas y cómo afrontarlo.

Según vimos en un artículo anterior, la alergia al polen es una de las más habituales: la sufre el 15% de la población y puede ser hereditaria. De modo que, si eres alérgic@, es probable que tu bebé también lo acabe siendo. Sin embargo, conviene aclarar que un bebé no nace con este trastorno: se vuelve alérgico porque acaba desarrollando una reacción inmunológica ante el polen de las plantas y árboles, que su organismo identifica como una sustancia nociva. Por esa razón, la alergia puede tardar incluso años en aparecer.

La primavera es la época del año en que se suele manifestar principalmente la alergia al polen. Sus síntomas pueden confundirse fácilmente con los de un resfriado; pero a diferencia de un catarro aparecen de repente y no disminuyen a medida que pasan los días. Consisten en estornudos, mucosidad y picor en la nariz; tos e irritación de la garganta; lagrimeo y enrojecimiento de los ojos; aparición de ojeras rojizas; fiebre, malestar general e irritabilidad. En ocasiones también aparece asma o dificultades para respirar.

En casos extremos, puede producirse una reacción alérgica grave que se llama choque anafiláctico. Provoca mareos, bajadas de tensión, dificultades respiratorias y pérdida de conciencia. Si aparecen estos síntomas, lleva a tu bebé a urgencias de inmediato para aplicar el tratamiento correspondiente.

Para confirmar la existencia de una alergia, se realiza una prueba que consiste en inyectar bajo la piel del brazo diversos tipos de alérgenos con el fin de identificar cuál de ellos provoca la reacción. No es peligrosa, pero sí molesta para el pequeño. A veces también se hacen análisis de sangre.

Una vez confirmada la alergia, por desgracia no tiene cura. Pero el médico prescribirá el tratamiento más adecuado, generalmente con medicamentos antihistamínicos y broncodilatadores en el caso de que los síntomas incluyan asma o dificultades para respirar. Por tu parte, sigue estos consejos para reducir las molestias que provocan los ataques de alergia en el bebé:

-Infórmate sobre los niveles de polen para planificar sus actividades. Esta información es como la previsión del tiempo y está disponible varias webs.

-Cuando los niveles de polen sean altos, evita que el bebé salga a la calle o haga actividades al aire libre a primera hora, es el peor momento.

-Los días secos, soleados y con viento son los que presentan mayores niveles de polen. En cambio, cuando llueve el aire se limpia y el nivel de polen baja.

-No tiendas la ropa del bebé al aire libre, ya que el polen puede pegarse a los tejidos. Evita tener las ventanas abiertas todo el día, ventila solo un rato.

-Cuando lleves a tu bebé en coche, circula con las ventanas subidas e instala un filtro antipolen en el aire acondicionado para retener las partículas.

-Si no tienes más remedio que salir con tu bebé en momentos de alto nivel de polen, coloca la burbuja de lluvia en el carrito o ponle una mascarilla.

-Al volver a casa tras un paseo al aire libre, cambia al bebé y báñale para eliminar el polen que pueda haberse adherido a su ropa, cabello y piel.

-Avisa a la escuela infantil sobre la alergia de tu bebé y diles las precauciones que deben adoptar. Es importante que sepan cómo actuar.

¿Eres alérgic@ al polen? ¿Y tu bebé?

Imagen: Alefot en Flickr

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