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Cómo hacer que un niño deje de morder

Mayo 30, 2014 0 comentarios

Cómo hacer que un niño deje de morderMorder es una conducta que muchos bebés manifiestan entre los 1 y 3 años, sobre todo cuando empiezan a ir a la guardería o a relacionarse con otros niños. Te explicamos porqué lo hacen y cómo quitarles esta fea costumbre.

“Te he dicho que no muerdas” es algo que oímos a menudo y que refleja un problema habitual en muchos niños y niñas: la molesta “manía” de morder a los demás. Este tipo de comportamiento puede deberse a razones muy diferentes, sobre todo las siguientes:

-Llamar la atención: un mordisco logra que de repente los adultos le hagan caso.

-Defenderse: a veces, el mordisco es una defensa en los conflictos con otros niños.

-Imponerse: al morder amedrenta a los otros niños, logra el juguete que quiere, etc.

-Explorar: el mordisco es una forma de “conocer” el mundo o probar sus dientes.

-Aliviarse: los niños más pequeños pueden morder debido a molestias con la dentición.

-Nerviosismo: en situaciones de estrés para, como la llegada de un hermanito o el inicio de la guardería, el niño puede morder como una regresión de su conducta.

-Imitación: a veces emula a otros niños de su entorno a los que ha visto morder.

¿Cómo puedes conseguir que tu hijo/a deje de morder?

No recurras a soluciones como gritarle, darle unos azotes o morderle a él para que “aprenda” lo que se siente; eso reforzaría su agresividad. Es más efectivo este método:

1. Actúa desde la primera ocasión: morder no es algo aceptable a ninguna edad.

2. Dile por qué está mal: en lugar de reprenderle, explícale con palabras que pueda entender que morder hace daño a los demás y no es forma de lograr lo que desea.

3. Enséñale cómo actuar: muéstrale alternativas a morder para conseguir lo que quiere. Por ejemplo pedir las cosas por favor, tratar con cariño a sus hermanos y amiguitos, etc.

4. Apártale de los demás: mándale al “rincón de pensar” o sepárale del resto de niños durante un rato para que se dé cuenta de que, si muerde, se acaba la diversión para él.

5. Refuérzale en positivo: cuando veas que, en lugar de morder, tu hijo/a intenta aplicar lo que le has enseñado, felicítale y dile que eso te hace sentir feliz, orgullosa, etc.

Normalmente, la costumbre de morder desaparece a partir de los tres años, cuando los niños empiezan a usar el lenguaje oral para relacionarse y expresar sus sentimientos. Mientras tanto, conviene prestar atención para evitar que este mal hábito se consolide.

¿Tu bebé muerde? ¿Qué sistema usas para que deje de hacerlo?

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