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Las complicaciones más habituales de los embarazos múltiples

enero 23, 2015 1 comentario

Las complicaciones más habituales de los embarazos múltiples

¿Vas a tener más de un bebé? Seguro que te han dicho que los embarazos múltiples se consideran “de riesgo”, aunque no te preocupes: la mayoría de las complicaciones que pueden surgir son parecidas a las de una gestación “normal”. ¡Te las explicamos!

Los embarazos múltiples no tienen porqué producir más molestias que los embarazos únicos, si sigues unas precauciones básicas. Sus complicaciones tampoco suelen diferir de las de un embarazo normal, si exceptuamos la gestación de gemelos idénticos, que sí es más delicada. En este caso, los bebés comparten la placenta y el saco amniótico y, a medida que crecen, pueden enredarse en el cordón umbilical del otro o comprimirlo.

Pero, ¿cómo se sabe si los bebés son idénticos o no? Mientras que los bebés idénticos comparten una sola placenta y son del mismo sexo, los que se forman cada uno de un óvulo pueden ser de sexo diferente y no compartir saco. Esto se suele saber con una ecografía entre las 7 y las 14 semanas de gestación. Además, entre las 18 y las 20 semanas, lo más normal es que se distinga también el sexo de los bebés. Si hay más de una placenta y bebés de sexo diferente, no hay duda: no vas a tener gemelos idénticos.

Alteraciones comunes en los embarazos múltiples

La anemia o la diabetes gestacional son trastornos bastante habituales en todas las embarazadas, si bien suelen estar diagnosticadas de forma temprana y tienen fácil remedio. La posibilidad de tener un bebé prematuro siempre existe, pero para las gestantes múltiples el riesgo se incrementa. Por esto habitualmente te recomendarán que descanses y empieces la baja maternal unas semanas antes de llegar a término.

Tal vez la preocupación más común en los embarazos múltiples es el retraso en el crecimiento intrauterino. En general, en un parto múltiple los bebés son más pequeños, sobre todo si comparten la placenta. También puede ocurrir que uno de los recién nacidos esté menos desarrollado que el otro o que ambos bebés no crezcan lo suficiente. En ese caso, tu médico decidirá cuál es la actuación más recomendable.

Otros trastornos menos frecuentes y que se pueden complicar en el caso de una gestación múltiple son la preeclamsia, la disminución de líquido amniótico o las alteraciones de la placenta como la placenta previa. Vamos a ver cada una de ellas.

Preeclamsia. Se trata de un cuadro de tensión alta, retención de líquidos y albúmina en sangre que se suele dar al final del embarazo. Los síntomas son hinchazón en la cara o los tobillos e incluso dolor de cabeza, náuseas o visión borrosa. Pero con los cuidados médicos adecuados, la mayoría de las gestantes con preeclamsia y sus bebés evolucionan perfectamente. ¡No debes preocuparte excesivamente por esta causa!

Disminución del líquido amniótico. No se conocen las causas, pero puede ser grave si se da al principio del embarazo, aunque es más frecuente que suceda a su término. Si el embarazo se alarga más allá de las 40 semanas, el médico te hará exámenes a menudo para controlar la pérdida e inducir el parto si hay indicios de sufrimiento fetal.

Placenta previa. Ocurre cuando la placenta se sitúa demasiado cerca del cuello del útero, y normalmente provoca hemorragias a partir del tercer trimestre. Los médicos procurarán prolongar el embarazo para que los bebés nazcan el máximo de formados; pero si se produce una pérdida muy abundante, es necesaria una cesárea de urgencia.

¿Has tenido alguna de estas complicaciones en tu embarazo? ¡Cuéntanos!

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1 comentario

Maribel medina junio 18, 2018 at 2:35 am

Me canso tengo una super
panzota

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