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Una bofetada a tiempo… ni educa ni sirve como castigo

Junio 20, 2016 3 Comments

Un bofetón a tiempo... ni educa ni sirve como castigoSeis de cada diez padres y madres en España todavía piensan que un bofetón o cachete a tiempo previene males futuros. Sin embargo, la inmensa mayoría de los expertos lo desaconsejan por muchas razones. ¿Por qué seguimos tolerando los castigos físicos?

El año pasado, el teléfono de la Fundación Anar recibió 370.000 llamadas de menores que eran víctimas de violencia en su entorno familiar, un 40 % más que el año anterior. Lógicamente, dar un bofetón a un niño que se ha portado mal no es lo mismo que pegarle una paliza, pero… ¿quién decide cuál es el límite? Entre los estremecedores casos atendidos por Fundación ANAR, hay historias de niños que denuncian que les pegan con la zapatilla, con el palo de la escoba, con el cable del cargador… ¿Dónde está la frágil línea que separa un castigo «aceptable» de un caso de maltrato infantil?

Para la ley, está muy claro: el Código Civil prohíbe desde 2007 los castigos físicos y el Código Penal establece penas de multa, alejamiento y hasta cárcel a los padres que agreden a sus hijos. Y no son papel mojado: en los últimos años varios padres y madres han sido condenados por maltrato familiar, aunque solo haya sido una bofetada…

Sin embargo, el castigo físico a los niños está tan arraigado en nuestra sociedad que incluso el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, dio una «cariñosa» (¿?) colleja a su hijo pequeño delante de las cámaras de televisión sin que tuviera mucha repercusión.

El presidente del gobierno pega a su hijo en público y aquí no pasa nada.

Si echamos un vistazo a las leyes de otros países, es fácil darse cuenta de lo difuso que es el concepto del castigo físico. Por ejemplo, en Reino Unido está permitido pegar a los hijos si no se dejan moratones, enrojecimiento o daños mentales. En cambio, en Polonia está ampliamente aceptado dar un cachete en el culo, pero está mal visto propinar una bofetada en la cara. ¿Una bofetada no, pero un cachete sí? Tampoco está claro a qué edad es aceptable pegar a un hijo (¿Desde los doce meses? ¿Hasta los 18 años?) ni quién tiene «derecho» a hacerlo. ¿Solo sus padres? ¿Los abuelos? ¿También los cuidadores?

Cada vez es más evidente que el castigo físico es una reminiscencia del pasado que conviene dejar atrás. Hace unos años, era habitual que los profesores pegaran a los alumnos que se portaban mal o no se habían estudiado la lección. ¿Qué harías si ahora tu hijo te dijera que el profesor/a le ha dado un bofetón delante de toda la clase? Muchos padres le denunciarían, aunque el niño se haya «merecido» el castigo.

Los estudios científicos demuestran que pegar a los niños ni educa ni es un castigo útil, de hecho puede tener consecuencias perjudiciales. Una investigación realizada por la Asociación Americana de Psicología a partir de los datos de 75 estudios a 160.000 menores concluye que los niños que han recibido castigos físicos no solo no muestran un mejor comportamiento o mayor éxito en la vida, sino que tienen más probabilidades de padecer problemas de baja autoestima, trastornos mentales, fracaso escolar, etc.

10 razones para no dar bofetones ni cachetes «a tiempo»

Vamos a repasar las principales razones por las que no hay que pegar a los niños.

1) La violencia es inaceptable en cualquier situación: todos estamos de acuerdo en que es inaceptable pegar a los padres, a nuestra pareja, etc. ¿Pero sí a los hijos?

2) Pegar es un fracaso de los padres: evidencia que no han podido encontrar una alternativa más razonable para concienciar a su hijo sobre un mal comportamiento.

3) Se pega cuando se pierde el control: ¿qué padres se reúnen tranquilamente y acuerdan darle una bofetada a su hijo? Generalmente, es un acto impulsivo e irreflexivo.

4) Da un mal ejemplo: el castigo físico enseña a los niños que la violencia es tolerable e incluso recomendable en algunos casos; algo muy peligroso para su desarrollo futuro.

5) No está demostrado que funcione: ningún estudio indica que los niños que han recibido castigos físicos en casa se porten mejor o sean más educados que el resto.

6) El castigo físico no enseña: si el niño ha roto un jarrón jugando sin querer, pegarle una bofetada no impedirá que vuelva a suceder un accidente similar en el futuro.

7) El castigo físico no educa: el niño puede cambiar una conducta, pero lo hará por miedo a sufrir más violencia; no porque haya «aprendido» que ha hecho algo inadecuado.

8) El castigo físico no infunde respeto: lo que hace es que el niño tenga miedo de sus padres porque son más fuertes físicamente. ¿Pero qué pasará cuando crezca?

9) Es un mal camino para resolver los conflictos: ¿cómo podemos decirle a un niño que está mal pegar a los demás niños, si en casa le azotan sus propios padres?

10) Hay maneras mejores de castigar: se puede ser muy firme con los hijos sin necesidad de agredirles. Lo difícil es pensar el castigo adecuado y mantenerlo. 

¿Un bofetón de vez en cuando te parece aceptable? ¿Por qué? 

Imagen de portada cortesía de David Castillo Dominici/Freedigitalphotos.net

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3 Comments

Una bofetada a tiempo… ni educa ni sirve como castigo Junio 21, 2016 at 6:25 am

[…] Una bofetada a tiempo… ni educa ni sirve como castigo […]

Reply
Oscar Junio 21, 2016 at 8:40 am

Hola!!! Podéis dejar algún enlace con algún estudio serio que apoye este artículo? Los he encontrado diciendo lo contrario, pero que apoyen vuestra posición no lis veo. Todos son de revistas y “entendidillos” pero ninguno es científico. Os lo agradecería mucho. Un saludo!!

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Mamitus Junio 21, 2016 at 1:21 pm

Hola Oscar:

hay varios estudios, pero el más relevante por su amplitud es el que hizo la Asociación Americana de Pediatría:

http://www.apa.org/monitor/2012/04/spanking.aspx

Saludos,

El equipo Bebitus

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