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Lactancia en verano: ¿sabes los cambios que debes hacer?

julio 22, 2016 0 comentarios

Lactancia en verano: ¿sabes los cambios que debes hacer?Si es el primer verano que vas a pasar con tu recién nacido, debes saber que tienes que introducir algunos cambios en la lactancia materna para adaptarte al calor de la época estival. Lee los consejos que te ofrecemos y pregúntanos si tienes alguna duda.

En verano la lactancia materna adquiere una especial importancia porque la leche materna es la única fuente de hidratación del recién nacido. En este sentido, recuerda que la leche materna contiene un 85 % de agua. De manera que, si estás dando el pecho a tu bebé, no es necesario que le des también agua, mejor espera hasta los seis meses.

Por otro lado, como habrás comprobado tu bebé también suda debido al calor, por lo que pierde líquido y aumenta el peligro de deshidratación. Para evitar este riesgo, el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría recomienda la lactancia a demanda en verano. Es decir, dar el pecho siempre que tu bebé te lo pida y durante todo el tiempo que desee, sin seguir unos horarios fijos para las tomas.

Posiblemente notarás que en verano tu peque ingiere menos cantidad en cada toma. A menudo lo achacamos a que el calor ha quitado el apetito a tu recién nacido, pero en realidad la explicación es otra. En esta época, tu peque necesita hacer más tomas de menor cantidad, para recuperar el líquido que pierde con la sudoración. Además, ten en cuenta que el primer flujo de leche que sale del pecho es más acuoso, y después se vuelve más denso y nutritivo. Por lo que muchos bebés prefieren tomar solo la primera parte cuando tienen sed y mamar más tiempo en otra toma cuando tienen hambre.

Otras veces lo que sucede es que el bebé decide terminar la toma antes de tiempo porque está incómodo o el contacto con el cuerpo de mamá le produce calor.

Para evitarlo:

-Busca un sitio fresquito para dar el pecho, pero sin corrientes de aire directas, especialmente procedentes del aire acondicionado o los ventiladores.

-Elige una postura en la que ambos estéis cómodos. No hace falta que siempre sea sentada con el bebé encima de tu cuerpo, mira algunas alternativas aquí.

-Para evitar el calor que provoca el contacto directo piel con piel, puedes interponer una muselina de algodón, que es fresquita y favorece la transpiración.

-También es conveniente que el bebé vista la menor ropa posible mientras toma el pecho, ya que al comer aumenta su calor corporal. A menudo es suficiente con el pañal.

Tiene más consejos para la lactancia en verano en este artículo de Mi Bebé y Yo.

¿Y cómo afecta el calor a la mamá?

Debes tener en cuenta que, además de la deshidratación que provocan las altas temperaturas, la producción de leche materna también consume una cantidad de agua considerable de las reservas de tu organismo. Por esa razón, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria recomienda que las mujeres que dan el pecho beban más líquido, como mínimo 2,5 litros diarios. Pero no hace falta que sea siempre agua: también te puedes hidratar con leche, zumos de frutas, infusiones, etc. Eso sí, en verano y durante el resto del año debes evitar el tabaco y el alcohol mientras des el pecho.

También existe la leyenda urbana de que determinados alimentos que tomamos en verano, como el gazpacho, los espárragos, la cebolla de ensalada, etc. alteran el sabor de la leche materna y provocan que tu bebé rechace el pecho. Esto no es cierto, porque deberías tomar una enorme cantidad de estos productos para que afecten al sabor de la leche y a tu bebé tampoco tiene porqué desagradarle. De modo que, en verano, procura seguir una dieta equilibrada con muchas frutas y verduras para que la producción de leche sea correcta y no te preocupes por el sabor de los alimentos.

Un último aspecto importante que debes tener en cuenta, si has optado por la lactancia materna con biberón, es que la leche que te extraigas se estropea mucho más rápido con el calor. Después de usar el extractor de leche, debes poner la leche en un recipiente de conservación de leche materna y guardarla inmediatamente en la nevera o el congelador, en función de si vas a usarla en las próximas ocho horas o más tarde.

¿Qué tal te va con la lactancia materna en verano? ¿Recomiendas algún truco?

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