EmbarazoParto

El parto de Laura: “Da igual cómo pienses que saldrán las cosas, lo importante es que salgan bien”

marzo 14, 2017 0 comentarios

Como os dejé caer en el artículo de mi noveno mes, fue un parto inducido y algo frío: te dan la hora de ingreso y como si te fueras de viaje, haces las maletas con todo lo necesario y te pones en camino hacía el hospital. Así fue el día más importante y a la vez inesperado de mi vida.

7:00 am

Ingreso en Urgencias esperando que me asignen una habitación y dispuesta a vivir el momento más esperado de todo el embarazo, conocer al rey que sin ya conocerlo me ha robado el corazón. Aunque con algo de nervios, miedo, y felicidad espero ansiosa que me digan que pasos seguir.

8:00 am

Habitación asignada. Me voy directa a la sala de dilatación, me visten, preparan monitores y me hacen preguntas para saber cómo quiero que sea mi parto. “¿Quieres que te pongamos epidural?” ¡Buena pregunta! Y digo que no. En ese momento la comadrona me mira y me dice “yo te apunto que no pero seguro que luego me la pides a gritos”.  Mi cara de poema lo dice todo, y muy amablemente me explica que los partos inducidos no son iguales que los partos naturales. El cuerpo es sabio y, por su naturaleza, sabe cuándo ponerse de parto y cómo actuar.

En el caso de los partos inducidos, esa sabia naturaleza no puede actuar por sí misma para preparar al cuerpo para el parto por lo que necesita esa “ayuda”. Al inducirlo y provocar las dilataciones así como preparar el útero para ello, el cuerpo lo toma como una defensa y como tal actúa para detenerlo. “Los dolores se multiplican, ahí es cuando sí o sí me pedirás la epidural pero, tranquila, que aunque digas ahora que no la tendremos preparada”.

11:00 am

Tras dos horas esperando en la sala de dilatación, deciden subirme a planta donde aseguran que estaré más tranquila y poder moverme sin monitores conectados. Al parecer, va para largo…

Pido una pelota, para así hacer los previos ejercicios y controlar los dolores. No paro de moverme: me tumbo en la cama, me levanto y hago dos pasos, me siento y me concentro en el dolor para intentar soportarlo, me vuelvo a tumbar, me retuerzo de dolor y empiezo a pensar en la anestesia epidural ya que los dolores empiezan a no ser controlados.

13:00 pm

Llamamos a la comadrona que sube en cuestión de 10 minutos (para mí eternos) y me dice que la cosa está funcionando muy bien y que ya he dilatado 3 cm. Es ahí cuando me daban a la sala de parto para seguir con el proceso, ¡sin olvidar ponerme la epidural!

Epidural puesta, ¡qué alivio! No noto nada de nada, solo unos temblores que no controlo. Vuelvo a tener los monitores puestos y me relajo poco a poco escuchando el corazón de Nil que late igual de deprisa que en todas las ecos. Así una hora hasta que en los monitores se empieza a ver como en cada contracción mía a Nil le baja el ritmo cardíaco, efecto espejo lo llaman. Así que llaman al Doctor, que es el mismo que ha seguido mi embarazo y tras venir y hacer el tacto asegura que Nil no pasará por mi pelvis. Ya he dilatado 10 cm y, al parecer, empuja pero no logra avanzar. Si seguimos con un parto natural acabará en fórceps y me aconseja pasar a cesárea para no sufrir ninguno de los dos.

¡Cesárea! ¡cesárea! Por segundos mi cabeza solo recuerda esa palabra, no esperaba acabar así el día más emocionante de mi vida, que ya empezó con un parto inducido que tampoco esperaba. Aún así solo miras por el bien del peque y aceptas sin más una cesárea de la que confías que todo irá bien.

14:40 pm

¡Ya está aquí! El llanto de Nil me deja en el estado más puro lleno de felicidad. Mi rey, el que durante 41 semanas ha estado conmigo a cada momento viviendo todo desde otra perspectiva, ya está en nuestro mundo para llenarlo de felicidad, emoción, ilusión y mucho amor.

Un parto que esperaba que fuese natural ha sido inducido, que esperaba que fuese vaginal ha sido por cesárea. Pero la reflexión que saco de todo esto es que la vida no esta para planificarla sino para vivirla. Da igual cómo pienses que serán las cosas, siempre van a llegar como no esperabas, lo importante es que salgan bien.

Empezamos la vida juntos.

Publicaciones que podrían interesarte...

Deja un comentario en esta publicación