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Miomas en el embarazo: ¿pueden causar problemas?

Marzo 29, 2017 0 comentarios

Miomas en el embarazoLos miomas son tumores benignos que pueden aparecer durante el embarazo, o aumentar de tamaño si ya los tenías previamente. Normalmente no afectan a la gestación, aunque a veces pueden causar dolor y requieren un control médico. ¿Quieres saber más?

Una de las complicaciones bastante habituales de los embarazos son los miomas, también conocidos como fibromas. Se trata de masas de tejido benigno (no canceroso) que pueden crecer dentro o fuera del útero durante el embarazo. Pueden ser tan pequeños como un grano o adquirir dimensiones considerables, aunque el principal factor de cara al embarazo es la localización en la que aparecen.

En ocasiones, estas masas ya existían pero con los cambios hormonales que causa el embarazo aumentan de tamaño, sobre todo debido a la mayor cantidad de estrógenos. Además, durante la gestión también aumenta la vascularización o cantidad de sangre que llega al útero, lo cual incrementa las posibilidades de crecimiento de estos bultos. Por esa razón, si ya tenías diagnosticado un mioma, es posible que tu médico te recomiende extraerlo antes de quedarte embarazada para evitarte los problemas. En este sentido, un mioma en el útero es una de las causas de infertilidad más frecuentes, ya que puede dificultar la correcta implantación del embrión.

En general, se estima que entre el 10 y el 20 % de las embarazadas tienen un mioma, si bien en muchos casos ni siquiera llega a diagnosticarse porque no causa síntomas. Su incidencia es especialmente habitual en embarazos a partir de 35 años. 

Cómo el mioma afecta al embarazo

Aunque cuando te dicen que tienes un mioma es normal alarmarte, debes saber que la mayoría de los fibromas de este tipo tienen una evolución benigna y no afectan al desarrollo del embarazo. Solo cuando presentan un gran tamaño o están localizados en lugares estratégicos (por ejemplo el cuello del útero) pueden generar riesgos que hagan recomendable su extirpación durante el embarazo.

En el resto de los casos, los miomas solamente provocan síntomas como dolor o pequeñas hemorragias. Aún así, en función de la ubicación del fibroma, estas molestias pueden llegar a ser muy fastidiosas, ya que el dolor se localiza en la espalda o incluso se irradia a las piernas al comprimir los nervios que pasan por la zona lumbar (mira estos consejos para evitar dolores de espalda en el embarazo). También puedes experimentar molestias en la vejiga o intestinos si el mioma comprime estos órganos, como ocurre hacia el final del embarazo.

Afortunadamente, estas molestias suelen ser pasajeras, aunque deberás someterte a un seguimiento médico del mioma a lo largo del embarazo para controlar su evolución. Después de dar a luz, normalmente el mioma reduce notablemente su tamaño o incluso desaparece por sí solo al normalizarse el nivel hormonal de tu organismo, si bien tu ginecólogo seguirá controlando su evolución.

¿Has tenido un mioma o conoces algún caso? ¡Cuéntanos tu experiencia!

Imagen inicial cortesía de phaendin/Freedigitalphotos.net

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